martes, 10 de enero de 2012

Algunos hombres buenos

Mi hermano (hace una década) el mayor, de siete hermanos, me regalo una foto de su equipo de mini basket de Estudiantes donde aparezco de mascota con el trofeo a su lado y detrás escribió lo siguiente: “No sé si tus comienzos en el baloncesto tuvieron algo que ver con el instante que muestra la fotografía. Desde luego, primero fuiste espectador y luego actor. Creo que es importante no desprenderse de la personalidad del espectador y combinarla con la del actor” (…) “De todos los de la foto (de Ramiro todos), sólo yo pude llegar a la antesala de la máxima categoría (tal vez por salir de Estudiantes). Los demás se quedaron por el camino”…Cucho, el 7.
Lo que mi hermano no cuenta es que el padrino de su propia hermana Bárbara fue la persona que le despidió del club de manera indirecta o muy directa (Pablo Casado) al fichar al madridista Miguel Ángel Martín que se traía a todo su equipo júnior.
Muy sabio mi hermano (entrenador superior, politólogo y Doctor en Música europeo) siempre me recuerda a Baltasar Gracián del siglo XVII y su frase “Al varón sabio más le aprovechan sus enemigos que al necio sus amigos”, para que pueda comprender ciertas decisiones…
A mí, me ha ido pasando lo mismo que a él. La diferencia es que él no continúa en esta locura y yo sí.
Gracias a esa “jugarreta familiar”, él pudo disfrutar jugando al lado de Alberto Herreros, Alberto García Chapuli , Jesús Trueba, etc y a las ordenes del gran Charly Sáinz de Aja en el Real Canoe N. C. de mayor nivel júnior que uno pudo conocer. Once/doce años antes de que Charly fuera de oro, ya era un grandísimo entrenador.
Pero dentro de Estudiantes hay gente buena, muy buena gente a pesar de sus innumerables equivocaciones. De unos valores eternos.
Jose Castellano se acaba de marchar. Muchos no sabrán ni que ha sido este hombre dentro del club. ¿Para mí?, un compañero en los noventa como entrenador (cuando yo empezaba), un “contrario” cuando él llevaba la generación del 79 (júnior B de Estudiantes de Luis Muñoz y cia) y yo ya estaba “exiliado” en mi queridísimo Menesiano (que miedo tenía al equipo de “curas” cuando jugamos del 5º al 8º de Madrid con Luis Guil en Disermoda Dribling San Fernando y el todopoderoso Canoe) de la 95/96…
Después fue mi gestor, al principio, de la mejor actividad que me han dejado y he podido hacer en Ramiro durante nueve años (1995-2004). La liga Interna de Baloncesto (L.I.B.), sentando las bases de una lúdica y gratuita competición por y para el Ramiro en exclusiva.
En la temporada 1997-1998 dejo que me entrometiera en su colegio, el de sus padres y hermanos. Me dejo llevar el San Patricio Mini Basket del 86, equipo que fue elegido el mejor del colegio en el 40º aniversario del mismo. Conocer a sus hermanos Antonio y Curro, así como a sus padres fue todo un privilegio.
Diez años después se metió a arreglar Estudiantes dejando de lado la palabrería, los ideales que no llevan a ninguna parte, el protagonismo de la prensa de luz y taquígrafos, y se enfrento al “loco” de Javier Tejedor de frente.
2008 es el año del 60º aniversario y coincide con la muerte parcial del club. Hay muchas cosas que se han muerto, muchas amistades rotas, ha habido una guerra de secesión y el club ya no será el mismo. Amistades indestructibles se han ido al carajo por querer ir en el mismo barco cuando, a lo mejor, no había tanto sitio para todos…o había puestos “okupados” a bordo que no deberían…
Pero todos han remado para que la S.A.D. (el verdadero enfermo terminal) se haya salvado. A ninguno se le puede restar méritos.
En la temporada 2009-2010 Jose Castellano y Jose Canales me dieron la tercera oportunidad (étapa) de entrenar en el club y llevar al equipo de Ramiro en la fase final fabulosa de Badalona´10.
Pero ya era demasiado tarde. Me di cuenta de que el club estaba más enfermo que la propia Demencia y en cuanto me pusieron problemas para ejercer mi labor de árbitro con la de entrenador (en la temporada siguiente-10-11), no dude en (sorprendiendo a propios y extraños) elegir arbitrar que seguir en un club desconocido en valores para mí y lleno de “hienas” de entrenadores, más “escaladores” que “pedagogos” y con una dirección deportiva dictatorial al más puro estilo del que construyo el propio centro.
A Jose Castellano le regale una foto del “Sanpa Mini” como hizo mi hermano cuando yo era una simple mascota/espectador. Es la foto que acompaña a este texto junto a la del mini de mi hermano.
Le agradecí en ella su fe en mí. Porque sólo él y José Canales creyeron en mi como persona que colabora de verás para que las cosas del club salgan bien (campus de arbitraje en Granada).
Ahora, Las tablas Colegio Estudiantes. Espero que algún día podamos compartir alguna tablita para jugar a este juego maravilloso. Hasta las que había en la nevera (las de ajedrez) un “iluminado” las pinto de azul…lo que no sé es en qué tono de azul. Si el azul cyan o el marino, el de la derecha del escudo o el de la izquierda. Qué más da…
Un abrazo y GRACIAS eternas, Castellano.

6 comentarios:

  1. Cuando la intrahistoria teje tantas historias, deja de ser fábula para ser leyenda.

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  2. Daniel,no entiendo tu reflexión.El artículo narra varias historias entrelazadas,si,el hermano del autor,la suya propia en varias etapas de su vida,si,pero...dónde está la fábula?? todo es real y la enseñanza de la narración?? ouede tener varias interpretaciones o ser meramente informativa,no se...Leyenda? Quién o que es leyenda?
    Daniel,no es una crítica,no me atrevería,es un punto de vista y sobre todo una inquietd por falta de entendimiento.Gracias y un saludo.Aunque alguién en una ocasión me dijo que todo lo que se escribe es ficción.Entonces si,puedo entender.

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  3. Gracias Marta. Puedes hacer tus buenas reflexiones en la propia web, si quieres. Un saludo y reitero las gracias.

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  4. potato,esto debería estar en el NYT

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    1. Claudio, Claudio, a ver si eres bueno alguna vez...

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