6 de mayo de 2012. La fecha de la fatalidad para todos los que queremos (da igual la forma o el modo) a Estudiantes. Descenso deportivo a la liga LEB. La hecatombe. Al menos, para mí, sobre todo viéndolo peligrar muy directamente y familiarmente en 1982, 1983, y, demasiado cerca, pero de otra forma, y dramáticamente, en 1984. De nuevo, por desgracia, en el famoso partido de León en 2008. Gracias a la vida por la supervivencia del equipo en la A.C.B.
29 de junio de 2012. Comienza el XV campus de Estudiantes de Sierra Nevada. Después de hablar con Carlos Sosa (director del mismo), se decide que el campus se hace con todo el “nivel” que podamos dar y como si estuviéramos todos en A.C.B. Se decide volver a invitar a los árbitros de máximo nivel en España y él me marca esa línea de profesionalidad que yo comparto por completo.
Todas las personas que acuden al primer turno, terminaba el 6 de julio, lo hacen en unas condiciones más austeras en lo económico (con toda la lógica por la situación de K.O. “técnico” del club), al igual que todos los que acudieron al citado campus en su segundo turno (del 7 al 14 de julio de 2012).
En la cuestión que me atañe y después de una década entera acudiendo al C.A.R.D. granadino (un año como entrenador y nueve como responsable de los árbitros del mismo), tengo que decir que fue el más generoso y currado por todos los integrantes y responsables del mismo. A pesar de que todos sabíamos que igual hacíamos un campus L.E.B. (no teníamos otra categoría en esos días), el sentido y la sensibilidad haciendo un campus es el más entrañable y cariñoso que yo he podido ver.
Todas las dificultades (menos una para mí) fueron superadas. Los “míos” curramos como el primero de todos en 2004. En abril empezamos los árbitros a funcionar siempre. Tenemos que tener un permiso de la propia federación madrileña, llevamos el trabajo “enlatado” al 80%, había que sacar árbitros A.C.B. para que nos acompañaran como en todas las ediciones. El 1 de julio teníamos apalabrada a Anna Cardús (me sobraban muchos motivos para que la chica del arbitraje repitiera con nosotros). Anna fue anunciada en una reunión en Magariños previa al campus. Al final, cuestiones familiares, evitaron que pudiera venir. Un revés importante. La dirección de arbitraje no nos pudo facilitar este año 2012 árbitros de su organización. Un problema más.
Pero lo más bonito es que Mateo Ramos (director técnico) hizo lo imposible por ser el representante de ellos en Granada. El trabajo no le dejo venir cuando estaba dispuesto a coger un avión desde Madrid para estar con todos nosotros. El lado bueno de las cosas…
A veces, te crees que puedes con todo y no es cierto. Gracias a mi equipo (cariñosamente llamado como mi equipo favorito de la N.B.A.) S.I.X.E.R.S. (pues somos seis- “letras”- como las del equipo de la ciudad del amor fraterno), todo se pudo realizar.
No pude por salud terminar el campus. Pero me “salvaron” mis grandes compañeros como Pablo (asumió la dirección perfectamente del segundo turno), Ana, o Paco. José Luis y Víctor me acompañaron en el primer turno. La forma de trabajar por parte de grandes árbitros y personas hace que todo sea más fácil.
A Marcotegui, Lombardía, De Pablos, Borrás, Mariana González, Jorge Manzano, y un largo etcétera, mis más sinceras disculpas. Ellos saben mejor que nadie el porqué, aunque realmente no sepan por qué…
Quería destacar el profesionalismo demostrado por el médico y enfermero del campus (Carlos y Fernando). El otro lado bueno de las cosas…a Juan Rodríguez y a Óscar Carretero, especialmente.
A mi “fichaje” del ex jugador del Skol Zaragoza (que sale en la foto) y que me rescato de Granada con una ambulancia para ir a Madrid y poder contar esta historia del lado bueno de las cosas…Andrés Fdez-Cuevas...el número 13 de Asefa Estudiantes…el lado maravilloso de la vida.
Gracias a Jose Canales, Yolanda Tarriño y Ema Rosas, por ser los componentes del club que más se preocuparon por mi persona y mi salud.
“Aunque mi corazón se rompa y mi maquillaje se deshaga, la sonrisa permanecerá” (Freddie Mercury) en The show must go on. Hay que recordar que “los árbitros también saben sonreír” lema del taller de arbitraje 2004-2012.
“Libro de Juego de Forros de plata” es el título original de la película traducida tan mal al castellano “El lado bueno de las cosas”. Nada que ver ni la película ni el argumento de la misma con este escrito. El film es una farsa, esto, no.
Gonzalo A. Gómez Valcárcel.
Responsable de taller de arbitraje (2004-2012)
Entrenador Superior.
Árbitro del comité madrileño desde 1992.
Por siempre juntos…video musical 2012.
martes, 29 de enero de 2013
jueves, 17 de enero de 2013
Eterno perdedor
Albolote (Granada), polígono industrial. Pabellón Jose Antonio Murado. Puleva de Granada- Cajacanarias…partido importante entre dos equipos que se jugaban el descenso de la liga A.C.B. El equipo granadino gana de 1 el partido…
Túnel de vestuarios del equipo local una vez terminado el encuentro…Luis Álvarez, capitán y base del equipo granadino arranca de cuajo la puerta de su vestuario a sabiendas de que detrás de él se encuentra el entrenador del equipo nazarí. La indiferencia ante el acto del jugador por parte de la plantilla es absoluta. Todos los integrantes saben en esos momentos que el citado jugador, ahora juez, jamás quiso ganar el citado encuentro.
Unas jornadas después y habiendo perdido un partido ante el Peñas de Huesca en casa, el entrenador es despedido de la disciplina del mismo. El citado jugador-capitán hace las siguientes declaraciones a la televisión de Canal Sur: “Es una pena, todos echaremos mucho de menos a A…” “Él ascendió al equipo a la máxima categoría y le querremos siempre”…
Todo estos sucesos ocurridos y legitimados por el presidente de entonces, el señor D. Jose Antonio Murado Aijón (un barcelonés nacido al final de la guerra civil española, 1939), me mostraron muy a las claras lo que significaba ser entrenador de élite…y yo ya tenía mis 18 años, aunque todavía no había dejado de jugar.
A pesar de tener una gran información de primera mano, conocer a una banda de desalmados a los cuales les llamaban “Los Daltón” (los Álvarez), al jugador más desagradecido del baloncesto patrio (Eduardo Clavero) y a otros personajes que parecían “sacados” del film más sádico de Tarantino… “Lo de Murado es para contarlo una vez muerto…” como decía Luis Aragonés sobre Jesús Gil y sus desventuras… Uno, a pesar de ver tanta MALDAD, quiso ser entrenador una vez acabada la vida de jugador (con unos 20/21 años)… porque nunca crees que tu mundo será igual que el que te entra por tus ojos y cuando eres joven crees que puedes cambiar ese mundo, aunque esté todo inventado en la realidad. Eso no lo sabes…
Unos veinte años después…
Observas que nada cambia. Se suceden los despidos de entrenadores en manos de jugadores caprichosos. Estudiantes cesa en 2007 a Pedro Martínez, uno de los entrenadores más reconocidos del país, cuando estos pierden una barbaridad de partidos seguidos…entra su ayudante, Mariano De Pablos, que gana más de 10 partidos seguidos como “celebración” de los jugadores al tener la “cabeza” de un entrenador exigente y duro en la A.C.B. como Pedro. Estudiantes pierde la semifinal contra Akasvayu Gerona de Pesic en la menor de las ligas europeas, cae en picado, pierde innumerables partidos y “cesa” De Pablos en el banquillo estudiantil. Jamás volvería a la élite el preparador y pasa a ser el único entrenador de la casa que no consigue entrenar más fuera de ella (de élite, hablamos) y sólo lo hace en un solo año (2007)…
Ivanovic es cesado esta misma temporada (12-13) tras innumerables partidos perdidos. Otro entrenador duro es “dejado” por su presidente y jugadores y el equipo pasa a entrenarlo Zan Tabak, un entrenador con bagaje escaso pero con una varita mágica que hace que su equipo gane más de la decena de partidos consecutivos… ¿era muy malo Ivanovic o los jugadores NO quieren trabajar duro?... ¿qué les da Tabak que nos les de Dusko?...
Regal Barcelona con Xavi Pascual, renovado hasta 2015(¿un problema?), pierde 8 partidos de 17 de liga regular A.C.B., es capaz de ganar partidos fabulosos como Real Madrid y Olimpiacos pero, a la vez y sin que se sepa bien el motivo, pierde de paliza (de 22) partidos como contra Estudiantes, Valladolid en casa, Obradoiro, Gran Canaria, etcétera…y lo curioso es que en Europa (donde no hay marcha atrás y los jugadores no perdonan al rival) su marca es de once ganados y dos derrotas…
¿Es Saras Jasikevicius un “Luis Álvarez” de hace más de veinte años? Saras, juega, “doce minutos por partido” y es fichado como tercer base del conjunto blaugrana por detrás de Huertas y Sada…Lo que tengo claro es que su comportamiento deja mucho que desear pero su fichaje es forzado (como era Luis por Murado) y equivocado pues Jasikevicius está de vuelta y fue ganador del triplete con el Barcelona de Pesic y M.v.p. A.C.B. ese año… ¿Corre peligro Pascual? ¿Se le ha roto alguna puerta de un vestuario de Can BarÇa? Está por ver…o ya lo han visto.
El entrenador es el eterno perdedor de este juego. Jamás gana del todo, ganan por él y si se quiere, que ningún joven con pretensiones se haga ilusiones, el baloncesto y el respeto al entrenador ya murió hace bastantes años. Las “vacas sagradas” (entrenadores que trajeron el juego de EEUU) pasaron a MEJOR vida.
Sé jugador, sé el “cabrón” de este juego, o sé un gran árbitro (para ti, no para los demás) y diviértete con ello.
Ser entrenador es ser un “funámbulista” (esto es de Martín Tello), algo como “acróbata que realiza ejercicios en el aire” según diccionario…pero nada más.
Lo más triste es que el entrenador es la pieza solitaria que deambula desde que llevas formación hasta que eres capaz de llevar categorías superiores.
Un mundo MUY TRISTE. Doy fe por lo que vieron mis ojos y lo que sufrió mi corazón.
Y todavía, habrá gente de este deporte que te pregunte y no entienda que seas un simple árbitro de baloncesto, la manera más inteligente de vivir con la pelota…
¿Acaso, realmente, quieres ser como Bobby Knight? El entrenador de Jordan en Los Ángeles´84… Posiblemente, el mejor entrenador en vida…
Yo, después de conocerle personalmente en Bilbao (2009) y cenar con él (y con otros) NO quiero ser como él. Quiero cargarme alguna puerta o alguna silla, eso, tal vez, pero NO quiero que me caiga encima.
Túnel de vestuarios del equipo local una vez terminado el encuentro…Luis Álvarez, capitán y base del equipo granadino arranca de cuajo la puerta de su vestuario a sabiendas de que detrás de él se encuentra el entrenador del equipo nazarí. La indiferencia ante el acto del jugador por parte de la plantilla es absoluta. Todos los integrantes saben en esos momentos que el citado jugador, ahora juez, jamás quiso ganar el citado encuentro.
Unas jornadas después y habiendo perdido un partido ante el Peñas de Huesca en casa, el entrenador es despedido de la disciplina del mismo. El citado jugador-capitán hace las siguientes declaraciones a la televisión de Canal Sur: “Es una pena, todos echaremos mucho de menos a A…” “Él ascendió al equipo a la máxima categoría y le querremos siempre”…
Todo estos sucesos ocurridos y legitimados por el presidente de entonces, el señor D. Jose Antonio Murado Aijón (un barcelonés nacido al final de la guerra civil española, 1939), me mostraron muy a las claras lo que significaba ser entrenador de élite…y yo ya tenía mis 18 años, aunque todavía no había dejado de jugar.
A pesar de tener una gran información de primera mano, conocer a una banda de desalmados a los cuales les llamaban “Los Daltón” (los Álvarez), al jugador más desagradecido del baloncesto patrio (Eduardo Clavero) y a otros personajes que parecían “sacados” del film más sádico de Tarantino… “Lo de Murado es para contarlo una vez muerto…” como decía Luis Aragonés sobre Jesús Gil y sus desventuras… Uno, a pesar de ver tanta MALDAD, quiso ser entrenador una vez acabada la vida de jugador (con unos 20/21 años)… porque nunca crees que tu mundo será igual que el que te entra por tus ojos y cuando eres joven crees que puedes cambiar ese mundo, aunque esté todo inventado en la realidad. Eso no lo sabes…
Unos veinte años después…
Observas que nada cambia. Se suceden los despidos de entrenadores en manos de jugadores caprichosos. Estudiantes cesa en 2007 a Pedro Martínez, uno de los entrenadores más reconocidos del país, cuando estos pierden una barbaridad de partidos seguidos…entra su ayudante, Mariano De Pablos, que gana más de 10 partidos seguidos como “celebración” de los jugadores al tener la “cabeza” de un entrenador exigente y duro en la A.C.B. como Pedro. Estudiantes pierde la semifinal contra Akasvayu Gerona de Pesic en la menor de las ligas europeas, cae en picado, pierde innumerables partidos y “cesa” De Pablos en el banquillo estudiantil. Jamás volvería a la élite el preparador y pasa a ser el único entrenador de la casa que no consigue entrenar más fuera de ella (de élite, hablamos) y sólo lo hace en un solo año (2007)…
Ivanovic es cesado esta misma temporada (12-13) tras innumerables partidos perdidos. Otro entrenador duro es “dejado” por su presidente y jugadores y el equipo pasa a entrenarlo Zan Tabak, un entrenador con bagaje escaso pero con una varita mágica que hace que su equipo gane más de la decena de partidos consecutivos… ¿era muy malo Ivanovic o los jugadores NO quieren trabajar duro?... ¿qué les da Tabak que nos les de Dusko?...
Regal Barcelona con Xavi Pascual, renovado hasta 2015(¿un problema?), pierde 8 partidos de 17 de liga regular A.C.B., es capaz de ganar partidos fabulosos como Real Madrid y Olimpiacos pero, a la vez y sin que se sepa bien el motivo, pierde de paliza (de 22) partidos como contra Estudiantes, Valladolid en casa, Obradoiro, Gran Canaria, etcétera…y lo curioso es que en Europa (donde no hay marcha atrás y los jugadores no perdonan al rival) su marca es de once ganados y dos derrotas…
¿Es Saras Jasikevicius un “Luis Álvarez” de hace más de veinte años? Saras, juega, “doce minutos por partido” y es fichado como tercer base del conjunto blaugrana por detrás de Huertas y Sada…Lo que tengo claro es que su comportamiento deja mucho que desear pero su fichaje es forzado (como era Luis por Murado) y equivocado pues Jasikevicius está de vuelta y fue ganador del triplete con el Barcelona de Pesic y M.v.p. A.C.B. ese año… ¿Corre peligro Pascual? ¿Se le ha roto alguna puerta de un vestuario de Can BarÇa? Está por ver…o ya lo han visto.
El entrenador es el eterno perdedor de este juego. Jamás gana del todo, ganan por él y si se quiere, que ningún joven con pretensiones se haga ilusiones, el baloncesto y el respeto al entrenador ya murió hace bastantes años. Las “vacas sagradas” (entrenadores que trajeron el juego de EEUU) pasaron a MEJOR vida.
Sé jugador, sé el “cabrón” de este juego, o sé un gran árbitro (para ti, no para los demás) y diviértete con ello.
Ser entrenador es ser un “funámbulista” (esto es de Martín Tello), algo como “acróbata que realiza ejercicios en el aire” según diccionario…pero nada más.
Lo más triste es que el entrenador es la pieza solitaria que deambula desde que llevas formación hasta que eres capaz de llevar categorías superiores.
Un mundo MUY TRISTE. Doy fe por lo que vieron mis ojos y lo que sufrió mi corazón.
Y todavía, habrá gente de este deporte que te pregunte y no entienda que seas un simple árbitro de baloncesto, la manera más inteligente de vivir con la pelota…
¿Acaso, realmente, quieres ser como Bobby Knight? El entrenador de Jordan en Los Ángeles´84… Posiblemente, el mejor entrenador en vida…
Yo, después de conocerle personalmente en Bilbao (2009) y cenar con él (y con otros) NO quiero ser como él. Quiero cargarme alguna puerta o alguna silla, eso, tal vez, pero NO quiero que me caiga encima.
lunes, 7 de enero de 2013
Azul
Este verano que viene, se cumplirán cuatro años desde que escribí sobre un buen amigo desaparecido, David Perdiguero, en el arbitraje madrileño “Rojo” de “Nick Name”, en el artículo llamado con el mismo “Nick” (Rojo) que mi querido y desaparecido amigo tenía. Parece que fue ayer cuando estuvo con todos nosotros.
Yo cumplí con mi duelo a modo de homenaje y lleve toda la temporada 2009-2010 ese silbato rojo (cambiado más de una vez, pues los rompo), para acordarme del “peque” en todos los partidos que arbitraba, pues era así como le llamaban sus amigas Isabel Ibisate y Rocío Díaz. Lo de “peque” debía ser con todo el cariño pues David fue un jugador y árbitro de dos metros, prácticamente.
Ahora toca Azul (para seguir con la trilogía fílmica) y Azul es Rocío Díaz, su amiga intima. Rocío era una de esas árbitros con mucho carácter que se hacían respetar en las canchas de Madrid, tanto es así que Roció estaba llamada a ser una de las grandes dentro de todos los grandes.
A Rocío la conocía muy poco, de vista mucho. Supongo que algún partido me habrá pitado como entrenador pero no lo recuerdo y para eso no suelo fallar.
Lo único que sé es que la vida trae estas cosas y para gente como yo, que creo mucho en la palabra “surgir” o en la palabra “devenir”, en cuanto escribí, con la mayor tristeza del mundo, “Rojo” (“David , un árbitro en el cielo” es otro artículo sobre él), apareció “Azul” en mi vida como amiga, como persona que cree que eres de una determinada manera de ser por haber escrito de su amigo y haberte acordado tantísimo de él. Yo siempre le digo a Rocío que no valgo ni la mitad que nuestro amigo común, el tristemente desaparecido, “Rojo”.
Hace unos días pude compartir un café con Rocío. Ella ya es una mujer casada. Tiene a su hija y va en camino del segundo. Ella ya dejo hace unos años el arbitraje. Lo echa de menos pero sabe que ser madre es lo más importante y que el camino que ha elegido es el que más le llena.
Me dijo que su color favorito es el azul (no podía ser de otra manera) y yo ya le dije que tenía pensado seguir con esta trilogía y que tocaba hablar de ella, de Azul, y que seguiría para terminar con el “Blanco” (tal vez, la ausencia de color).
“(…) Azul como el mar, azul, como de tu mirada nació mi ilusión, azul como una lágrima cuando hay perdón, tan puro y tan azul que me ahogó el corazón (…)” (Cristian Castro).
De la pérdida de un amigo a la ganancia de una amiga. El relevo de Rojo por Azul. Ojalá que todos los colores hubiéramos podido estar juntos, pero la vida es muy “caprichosa” para estas cosas y en infinidad de ocasiones, INJUSTA.
Eso sí, para Rocío y para mi, Rojo (David Perdiguero) será nuestro color favorito cuando nos hallemos juntos. En realidad, para eso, NO HAY COLOR.
"Yo no sufro de locura... la disfruto a cada minuto." (Les Luthiers)
martes, 1 de enero de 2013
Rojo
Este artículo nada tiene que ver (ojalá fuera así y pudiera hacer un símil de la película) con la tercera parte (1994) de la trilogía del director polaco de cine, Kieslowski y que trata la fraternidad (parte roja de la bandera francesa). Este artículo no va de cine (que ojalá) como otros artículos propios, y no tiene ninguna connotación política de ningún tipo. Los colores están antes en la faz de la tierra que cualquier ser humano.
ROJO era el “nombre de guerra” (a estas alturas todavía la FBM lo llama así, que se le va a hacer…el siglo XXI llegara algún día…) de un amigo, compañero de generación (1973), ex compañero de fatigas de jugador y del mundo del arbitraje, que ha fallecido el pasado 17 de agosto del corriente año a los 36 años que nos corresponden (me cuesta mucho decir correspondían), a ambos.
Me encontraba en Blackpool ( Noroeste de Inglaterra) pasando unos días de vacaciones con mi amigo Aitor Estrada ( ex jugador once años antes en un sub´21 de Menesiano ¡HOLA!), y que juega en el Manchester Magic de la primera división inglesa (EBL), cuando David ya nos había dejado y no me había enterado porque nadie había dado ninguna información(ser anónimo tiene estas cosas) , y al volver a mi casa, antes de ayer, me encuentro con el mazazo “en forma de correo electrónico” enviado por la A.M.A.A.B. (Asociación Madrileña de Árbitros y Auxiliares de Baloncesto), anunciándome que hace una semana (la información es del día 24), mi amigo David Perdiguero , alias “ROJO” en este “mundillo”, había fallecido de un paro cardíaco en el trabajo fulminante a mi misma edad. Todavía estoy sobrecogido y no me lo creo. ¿Qué está pasando en nuestros jóvenes corazones? “Puerta, Jarque…”
David Perdiguero es de esas personas que pasan por la vida, dan un gran servicio a todos sin pedir nada a cambio, una persona grande en todos los sentidos: de altura (creo que llegaba a 2 metros) y de un corazón más grande todavía pues era de esos árbitros autonómicos (“automáticos” nos llaman con cariño-esto sin ironía), de una categoría que somos más de 100 árbitros de “infantería”(bomberos nos llamaría Tello fijo, espero que Martín se acuerde de cuando utilizaba esta expresión en el AS), salvamos los muebles todas las temporadas pitando solos cada fin de semana-pero SOLOS -sin compañero en el 80% de las ocasiones), que nos dedicábamos(yo todavía lo podre hacer) a “sacar la competición” para la federación madrileña pagándonos nosotros de nuestro mísero bolsillo( somos los que peor cobramos, que no creo que los que peor pitamos): zapatillas, camiseta, beisbolera, pantalones, medias, silbatos, etc (TODO). Impresionante e indignante.
David era uno de los “míos” en todos los sentidos pues habíamos compartido pruebas cuando hacíamos las pruebas en el Virgen de Atocha Junior como jugadores (yo me quede, él no), y posteriormente, muchos años después, nos veíamos en el paseo del Molino (sede social destruida y casi desaparecida por desgracia), todos los jueves para recoger nuestras designaciones algo “quejosos” y algo “llorosos” por el trato que nos daban al pertenecer al grupo más bajo de la categoría arbitral.
David, recuerdo el último partido que pitamos juntos a la perfección cerca de nuestras casas. Fue un partido en el colegio Montserrat entre equipos femeninos senior de jugadoras “ex elite” , que nos machacaron a protestas ellas y los entrenadores cuando ganaban de paliza, y tuviste que poner orden como árbitro principal con toda la valentía y el saber estar y educación que demostrabas. El partido pudo terminarse, porque tu control de partido era total y eras un árbitro de altos vuelos y se notaba que sabías de esto muchísimo. Aquel partido estaba muy por debajo de tu nivel en todos los sentidos.
David trataba al baloncesto con AMOR y eso está por encima del bien y del mal (esto es de Nietzsche), y ahora te vas y nos dejas con uno menos en nuestra “infantería arbitral”. Perder a un árbitro “automático” es una perdida grandísima pues SALVABAS partidos que corresponden en muchas ocasiones a DOS árbitros y te lo pagan al 150%, que no al 200%...
Seguiremos luchando un año más (luego nos darán una patada en el culo a todos los que hacemos algo más que arbitrar, ya que es un “sacrilegio” hacer ambas cosas), pero la temporada que viene arbitrare toda la temporada con mi silbato FOX 40 ROJO en tu memoria David (no me gustan los lazos, esos ya no se tienen si tú te has ido para siempre porque contigo tenía un lazo de amistad y no de muerte).
Descansa en paz. Allí arriba, algún día, pitaremos un partido acorde a tu NIVEL COMO PERSONA.
HASTA SIEMPRE y PITA “tres largos” (espero que muy largos), que yo llegare a pitar “uno” junto a ti… en PAZ, que aquí hay mucha GUERRA que no te correspondía, tal vez. Hasta siempre ¡¡¡AMIGO!!!
P.D.: Mi más sincero pésame a la familia de David y gracias a la Asociación por sus palabras de cariño en el correo electrónico que envío a todos nosotros hacia esta gran persona que nos deja con mucho dolor.
ROJO era el “nombre de guerra” (a estas alturas todavía la FBM lo llama así, que se le va a hacer…el siglo XXI llegara algún día…) de un amigo, compañero de generación (1973), ex compañero de fatigas de jugador y del mundo del arbitraje, que ha fallecido el pasado 17 de agosto del corriente año a los 36 años que nos corresponden (me cuesta mucho decir correspondían), a ambos.
Me encontraba en Blackpool ( Noroeste de Inglaterra) pasando unos días de vacaciones con mi amigo Aitor Estrada ( ex jugador once años antes en un sub´21 de Menesiano ¡HOLA!), y que juega en el Manchester Magic de la primera división inglesa (EBL), cuando David ya nos había dejado y no me había enterado porque nadie había dado ninguna información(ser anónimo tiene estas cosas) , y al volver a mi casa, antes de ayer, me encuentro con el mazazo “en forma de correo electrónico” enviado por la A.M.A.A.B. (Asociación Madrileña de Árbitros y Auxiliares de Baloncesto), anunciándome que hace una semana (la información es del día 24), mi amigo David Perdiguero , alias “ROJO” en este “mundillo”, había fallecido de un paro cardíaco en el trabajo fulminante a mi misma edad. Todavía estoy sobrecogido y no me lo creo. ¿Qué está pasando en nuestros jóvenes corazones? “Puerta, Jarque…”
David Perdiguero es de esas personas que pasan por la vida, dan un gran servicio a todos sin pedir nada a cambio, una persona grande en todos los sentidos: de altura (creo que llegaba a 2 metros) y de un corazón más grande todavía pues era de esos árbitros autonómicos (“automáticos” nos llaman con cariño-esto sin ironía), de una categoría que somos más de 100 árbitros de “infantería”(bomberos nos llamaría Tello fijo, espero que Martín se acuerde de cuando utilizaba esta expresión en el AS), salvamos los muebles todas las temporadas pitando solos cada fin de semana-pero SOLOS -sin compañero en el 80% de las ocasiones), que nos dedicábamos(yo todavía lo podre hacer) a “sacar la competición” para la federación madrileña pagándonos nosotros de nuestro mísero bolsillo( somos los que peor cobramos, que no creo que los que peor pitamos): zapatillas, camiseta, beisbolera, pantalones, medias, silbatos, etc (TODO). Impresionante e indignante.
David era uno de los “míos” en todos los sentidos pues habíamos compartido pruebas cuando hacíamos las pruebas en el Virgen de Atocha Junior como jugadores (yo me quede, él no), y posteriormente, muchos años después, nos veíamos en el paseo del Molino (sede social destruida y casi desaparecida por desgracia), todos los jueves para recoger nuestras designaciones algo “quejosos” y algo “llorosos” por el trato que nos daban al pertenecer al grupo más bajo de la categoría arbitral.
David, recuerdo el último partido que pitamos juntos a la perfección cerca de nuestras casas. Fue un partido en el colegio Montserrat entre equipos femeninos senior de jugadoras “ex elite” , que nos machacaron a protestas ellas y los entrenadores cuando ganaban de paliza, y tuviste que poner orden como árbitro principal con toda la valentía y el saber estar y educación que demostrabas. El partido pudo terminarse, porque tu control de partido era total y eras un árbitro de altos vuelos y se notaba que sabías de esto muchísimo. Aquel partido estaba muy por debajo de tu nivel en todos los sentidos.
David trataba al baloncesto con AMOR y eso está por encima del bien y del mal (esto es de Nietzsche), y ahora te vas y nos dejas con uno menos en nuestra “infantería arbitral”. Perder a un árbitro “automático” es una perdida grandísima pues SALVABAS partidos que corresponden en muchas ocasiones a DOS árbitros y te lo pagan al 150%, que no al 200%...
Seguiremos luchando un año más (luego nos darán una patada en el culo a todos los que hacemos algo más que arbitrar, ya que es un “sacrilegio” hacer ambas cosas), pero la temporada que viene arbitrare toda la temporada con mi silbato FOX 40 ROJO en tu memoria David (no me gustan los lazos, esos ya no se tienen si tú te has ido para siempre porque contigo tenía un lazo de amistad y no de muerte).
Descansa en paz. Allí arriba, algún día, pitaremos un partido acorde a tu NIVEL COMO PERSONA.
HASTA SIEMPRE y PITA “tres largos” (espero que muy largos), que yo llegare a pitar “uno” junto a ti… en PAZ, que aquí hay mucha GUERRA que no te correspondía, tal vez. Hasta siempre ¡¡¡AMIGO!!!
P.D.: Mi más sincero pésame a la familia de David y gracias a la Asociación por sus palabras de cariño en el correo electrónico que envío a todos nosotros hacia esta gran persona que nos deja con mucho dolor.
lunes, 10 de diciembre de 2012
El último viaje estudiantil de F. Martín
Esta semana, me ha “marcado”. Esta semana, comenzó con el vigésimo tercer aniversario de la muerte de un hombre de, tan sólo, veintisiete años de edad (3 de diciembre, lunes). Cuando lleguemos a veintisiete, seguiremos acordándonos de él. Yo, le recordaré siempre.
No puedo olvidar su etapa en Estudiantes. Su último viaje con el club; su último campeonato de España en su club de origen y lo que sucedió para que se marchara “al eterno rival”.
El bueno de don Antonio Díaz-Miguel le había convocado, por primera vez, como seleccionado, de cara al Eurobasket de 1981, en Checoslovaquia. Fernando había sido, nada menos, subcampeón de liga con Estudiantes Mudespa. El jugador, comenzó la concentración y el gran Antonio les dio unos días clave de descanso, después de entrenar un tiempo. El club Estudiantes aprovechó la coyuntura para conseguir que su jugador, todavía de 19 años de edad, acudiera al campeonato de España de clubes, que se iba a disputar en Valladolid.
Fue una gran gestión, pues el jugador pudo acudir con su generación, la del 62, al citado campeonato. Fernando tenía un gran aprecio por el equipo de su edad y le encantaba jugar con ellos. Jamás decía que no, y tampoco su entrenador, Chus Codina (d.e.p.), ponía ningún problema, a pesar de que ya era del “cinco titular” de Estudiantes e imprescindible para haber conseguido el citado subcampeonato.
Al Estudiantes, le pusieron varias condiciones; la más agobiante era que no debía volver con el equipo, una vez acabado el campeonato, pues Díaz-Miguel se enfadaría. Y, don Antonio, tenía mucho carácter y mucha capacidad de mando.
Estudiantes entró en semifinales y le tocó jugar con el “coco” del Cotonificio catalán de Andrés Jiménez. El entrenador de Estudiantes, Gómez Carra, sabía que era mejor evitarlo, quedando segundo de grupo, para jugar contra el Madrid, pero, antes, en baloncesto, no se les pasaba por la cabeza eso de “quedar segundos” de nada.
Cotonificio-Estudiantes y Real Madrid-Barcelona fueron los partidos de semifinales. El Madrid ganó al Barcelona y el “Coto” al Estudiantes. Andrés Jiménez hizo un partidazo y, lo que no sabe casi nadie, es que Fernando Martín acudía a Valladolid tras una lesión de tobillo, muy bien curada por el “fisio” de la selección, al que apodaban “El brujo”. Fernando, NO lo dio todo, porque era la primera ocasión en que le llamaban para la “absoluta” y fue comprensible que no estuviera con la cabeza “puesta” en Valladolid. El cuarto puesto conseguido por el Estu, partido perdido ante el Barcelona (31 puntos de Fernando), es, históricamente, el último partido de Fernando Martín con la camiseta del club de la calle de Serrano. Jamás volvería a jugar con Estudiantes.
Una vez acabado el campeonato de España, en Valladolid, había que llevar a Fernando, rápidamente, a Madrid. El entrenador, junto con su mujer y sus dos hijos mayores, de 12 y 11 años de edad, respectivamente, salió hacia la capital. En el coche del entrenador, que era un Renault 12 familiar de color beige, viajaron desde bastantes horas antes de que partiera el autocar del equipo. Fernando viajaba en la parte de atrás del automóvil. El hijo mayor (José Antonio) ocupaba la plaza más cercana a la ventana izquierda y el más pequeño de todos (Guillermo) iba al lado de la estrella del club.
“Ni una palabra”, eso me contaban mis hermanos sobre la experiencia. Decían que el entrenador y su mujer eran los que le “sacaban” las palabras, “con sacacorchos”, a Fernando.
Hicieron una parada, solamente, en Ávila y le aconsejaron, a Fernando, que llevara unas yemas de Ávila a sus padres. Fernando accedió y las compró. La introversión del jugador, durante el viaje, no se les olvidará, a mis hermanos, jamás. Dos chavales adolescentes esperaban un ser más simpático y abierto. Al fin y al cabo, se le estaba haciendo un favor, para que acudiera con la selección lo antes posible.
La llegada tuvo lugar en el parque del Conde de Orgaz de Madrid. Allí, vivía Fernando, muy cerca de su colegio, el San José del Parque. Nadie, ni el propio Fernando, sabía que ya no tendría que ir, jamás, a entrenarse al Ramiro.
Esa misma noche, se incorporó al hotel de la selección (espero que se acordara de darle las yemas a sus padres) y Fernando viajó a Checoslovaquia, fichó por el Real Madrid después y Estudiantes se quedó sin él para siempre, un verano de 1981.
Sólo jugaría, por desgracia, algo más de ocho años…
Los demás, entre ellos las personas que le entrenaron y le enseñaron BALONCESTO en el club, a base de fundamentos (ese gancho dominador, ese tiro en suspensión, ese bloqueo de rebote…), fueron Pablo Casado, Mariano Parra, Chus Codina y Gómez Carra; le querrán mucho para siempre. Fernando se hacía querer y su muerte fue una puñalada en el ánimo del basket español. Se fue, simplemente, el ¡¡¡MEJOR!!!
Eso sí: que nadie olvide que fue el pionero, de la formación de la cantera del Estu, para el provecho, tantas veces ejecutado y a veces de manera ilegal, del “imperio” llamado Real Madrid.
Hoy, en el partido Estudiantes-Real Madrid, me he acordado mucho de él y, por ello, escribo estas anécdotas, contadas por su último entrenador de Estudiantes…
Para siempre, Fernando Martín Espina.
Ex tu dian tes.
No puedo olvidar su etapa en Estudiantes. Su último viaje con el club; su último campeonato de España en su club de origen y lo que sucedió para que se marchara “al eterno rival”.
El bueno de don Antonio Díaz-Miguel le había convocado, por primera vez, como seleccionado, de cara al Eurobasket de 1981, en Checoslovaquia. Fernando había sido, nada menos, subcampeón de liga con Estudiantes Mudespa. El jugador, comenzó la concentración y el gran Antonio les dio unos días clave de descanso, después de entrenar un tiempo. El club Estudiantes aprovechó la coyuntura para conseguir que su jugador, todavía de 19 años de edad, acudiera al campeonato de España de clubes, que se iba a disputar en Valladolid.
Fue una gran gestión, pues el jugador pudo acudir con su generación, la del 62, al citado campeonato. Fernando tenía un gran aprecio por el equipo de su edad y le encantaba jugar con ellos. Jamás decía que no, y tampoco su entrenador, Chus Codina (d.e.p.), ponía ningún problema, a pesar de que ya era del “cinco titular” de Estudiantes e imprescindible para haber conseguido el citado subcampeonato.
Al Estudiantes, le pusieron varias condiciones; la más agobiante era que no debía volver con el equipo, una vez acabado el campeonato, pues Díaz-Miguel se enfadaría. Y, don Antonio, tenía mucho carácter y mucha capacidad de mando.
Estudiantes entró en semifinales y le tocó jugar con el “coco” del Cotonificio catalán de Andrés Jiménez. El entrenador de Estudiantes, Gómez Carra, sabía que era mejor evitarlo, quedando segundo de grupo, para jugar contra el Madrid, pero, antes, en baloncesto, no se les pasaba por la cabeza eso de “quedar segundos” de nada.
Cotonificio-Estudiantes y Real Madrid-Barcelona fueron los partidos de semifinales. El Madrid ganó al Barcelona y el “Coto” al Estudiantes. Andrés Jiménez hizo un partidazo y, lo que no sabe casi nadie, es que Fernando Martín acudía a Valladolid tras una lesión de tobillo, muy bien curada por el “fisio” de la selección, al que apodaban “El brujo”. Fernando, NO lo dio todo, porque era la primera ocasión en que le llamaban para la “absoluta” y fue comprensible que no estuviera con la cabeza “puesta” en Valladolid. El cuarto puesto conseguido por el Estu, partido perdido ante el Barcelona (31 puntos de Fernando), es, históricamente, el último partido de Fernando Martín con la camiseta del club de la calle de Serrano. Jamás volvería a jugar con Estudiantes.
Una vez acabado el campeonato de España, en Valladolid, había que llevar a Fernando, rápidamente, a Madrid. El entrenador, junto con su mujer y sus dos hijos mayores, de 12 y 11 años de edad, respectivamente, salió hacia la capital. En el coche del entrenador, que era un Renault 12 familiar de color beige, viajaron desde bastantes horas antes de que partiera el autocar del equipo. Fernando viajaba en la parte de atrás del automóvil. El hijo mayor (José Antonio) ocupaba la plaza más cercana a la ventana izquierda y el más pequeño de todos (Guillermo) iba al lado de la estrella del club.
“Ni una palabra”, eso me contaban mis hermanos sobre la experiencia. Decían que el entrenador y su mujer eran los que le “sacaban” las palabras, “con sacacorchos”, a Fernando.
Hicieron una parada, solamente, en Ávila y le aconsejaron, a Fernando, que llevara unas yemas de Ávila a sus padres. Fernando accedió y las compró. La introversión del jugador, durante el viaje, no se les olvidará, a mis hermanos, jamás. Dos chavales adolescentes esperaban un ser más simpático y abierto. Al fin y al cabo, se le estaba haciendo un favor, para que acudiera con la selección lo antes posible.
La llegada tuvo lugar en el parque del Conde de Orgaz de Madrid. Allí, vivía Fernando, muy cerca de su colegio, el San José del Parque. Nadie, ni el propio Fernando, sabía que ya no tendría que ir, jamás, a entrenarse al Ramiro.
Esa misma noche, se incorporó al hotel de la selección (espero que se acordara de darle las yemas a sus padres) y Fernando viajó a Checoslovaquia, fichó por el Real Madrid después y Estudiantes se quedó sin él para siempre, un verano de 1981.
Sólo jugaría, por desgracia, algo más de ocho años…
Los demás, entre ellos las personas que le entrenaron y le enseñaron BALONCESTO en el club, a base de fundamentos (ese gancho dominador, ese tiro en suspensión, ese bloqueo de rebote…), fueron Pablo Casado, Mariano Parra, Chus Codina y Gómez Carra; le querrán mucho para siempre. Fernando se hacía querer y su muerte fue una puñalada en el ánimo del basket español. Se fue, simplemente, el ¡¡¡MEJOR!!!
Eso sí: que nadie olvide que fue el pionero, de la formación de la cantera del Estu, para el provecho, tantas veces ejecutado y a veces de manera ilegal, del “imperio” llamado Real Madrid.
Hoy, en el partido Estudiantes-Real Madrid, me he acordado mucho de él y, por ello, escribo estas anécdotas, contadas por su último entrenador de Estudiantes…
Para siempre, Fernando Martín Espina.
Ex tu dian tes.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Yo también soy
“Yo también soy Marta”, figuraba escrito en la espalda de la camiseta de un árbitro de competición nacional que dirigía un partido de infantiles una semana después de la agresión perpetrada por un jugador (un chaval adolescente de categoría junior de sólo 16 años) a una árbitro, el pasado 21 de enero en la localidad madrileña de Soto del Real.
El que menos ha leído la prensa o escuchado la radio e incluso ha visto poco la televisión, conoce el suceso. Ha dado la vuelta a nuestro mundillo. Esa agresión que casi le cuesta la vida a una árbitro del comité madrileño nos ha tocado la fibra sensible a todos y por un momento imagino que hemos reflexionado sobre qué está pasando en nuestro deporte tan exitoso hace pocas fechas, como a la vez fracasado y deprimente cuando nos azota la violencia a la que no estamos muy acostumbrados.
Fracaso de todos, de todos, absolutamente de todos, sin que ninguno nos podamos esconder. Este suceso es responsabilidad de los que ponen la maquinaria del basket en funcionamiento cada día de su vida. Desde el primer jugador que protesta, pasando por el maleducado entrenador, por el árbitro irresponsable y hasta por el último espectador, estas situaciones nos pertenecen y las gestamos con nuestros actos cada día que cometemos errores, cada día que quitamos algo de ilusión a cualquiera de los deportistas que componen el juego, ese trío de personas que participa en la pista en directo (jugador, entrenador, árbitro), y que están a más revoluciones por minuto que nadie y que muchas veces tienen que soportar a todos los que deberían de tener la cabeza y el corazón más reposado en la grada (padres y forofos), que son los que hacen caminar a su propia gente (hijos y familiares) a la peor de las perdiciones.
El caso de Soto del Real no es el primer caso de agresión a un árbitro de baloncesto ni es el noveno en doce años como escribe el presidente de la Madrileña en su web. Llueve sobre mojado y eso lo sabe todo el baloncesto y el Comité de Árbitros de Madrid mucho mejor que nadie, pues no han parado de soportar agresiones de todo tipo. Y las agresiones son tanto verbales como físicas y, a veces, mucho más dañinas las primeras.
No voy a analizar una vez más el comportamiento que han sabido analizar otras personas de una manera al menos importante, no sé si sesgada, de la calidad ¿infrahumana? del presidente de la madrileña, al cual le importan más unas moneditas de unos malditos euros de un partido no disputado por una razonada huelga de árbitros, que la salud de una de SUS ÁRBITROS. Quiero repetirlo: una de SUS ÁRBITROS. Una de sus trabajadoras, que le saca la competición adelante. Que hace que funcione su federación, vamos. Que sin personas como Marta no EXISTIRÍA la federación. Sobran más comentarios.
El baloncesto enferma a la vez que la sociedad, eso es cierto. El baloncesto no puede dejar de ir de la mano de una sociedad cada vez más violenta y menos educada y que también tiene menos valores en su juventud. Pero para eso estamos los mayores y para eso están los dirigentes, para erradicarla y no provocarla y para educar mejor, por supuesto.
He sido jugador, soy entrenador y he sido árbitro durante varias etapas de mi vida. Siempre existirá la posibilidad de volver a arbitrar, porque el árbitro es como el torero que sufre cogidas, como el escalador que se la pega con la montaña, siempre se quiere volver aunque a veces hay momentos en que das por cerrada la puerta por frustración. El ejemplo de Marta queriendo volver a pitar a pesar de estar al borde de la muerte, es un ejemplo de superación y del amor que ella y muchos árbitros profesan a su actividad.
Pero en contra de lo publicado en muchos medios y que quiero negar rotundamente por vivencias propias y experiencias de compañeros, los árbitros NO lo dejan por estas agresiones como primera razón (los habrá, por supuesto). Hay muchos más árbitros que lo dejan por cuestiones de trato en sus federaciones y por la incomprensión que reciben de sus propios organismos, que no piensan que los árbitros son todos iguales. Al menos, como personas.
Y yo me pregunto, ¿por qué el Oro nunca puede ser “gris”?
*El autor de este artículo mantiene su licencia de árbitro y auxiliar n.º 2469 en la Asociación Madrileña de Árbitros y Auxiliares de Baloncesto de Madrid (AMAAB).
martes, 27 de noviembre de 2012
Paco Rengel, mi amigo cibernético.
-¿Dígame?...tres segundos…
- No, hombre, es una broma, deja tu mensaje en el buzón de voz, yo te llamo…
¿Dónde estará Paco? Qué raro que no esté en el teléfono fijo de su casa, desde donde trabaja a destajo en su web profesional Ymálaga.com y atiende a su “niño” favorito que es la web que creo ya hace muchos años y por lo que más se le conoce. Basketconfidencial.com.
Conocí a Paco allá por el 2004 gracias a que me publico mi primer artículo en su web preferida. Ocho años después ya voy por el 60º. Él me enseño a ser comedido, a ser respetuoso, me corrigió un sinfín de veces. Tuvimos que sufrir algún intento de denuncia por escribir la verdad. Él lo dice siempre: “la verdad genera enemigos”. Yo quise arriesgar y no retirarme a pesar de que más de un disgusto y “peaje” me costó pagar por más de un artículo.
Jamás he visto a Paco Rengel. Es una relación cibernética. He hablado por teléfono unas cuantas veces con él pero no hemos podido conocernos. Tuve muy mala suerte pues estuve a punto de jugar un campeonato (Series Colegiales) en Málaga pero al final todo se fue al traste y no acudí. También nos pudimos conocer en Sierra Nevada (Granada) pero Paco no podía subir por trabajo u otras circunstancias en los veranos.
Llevo leyendo a Paco desde pequeño. Sus crónicas en As de los partidos de Mayoral Maristas y de Caja de Ronda por separado eran de mis favoritas cuando estos equipos estaban en la cresta de la ACB. Los Smith, Pesquera, Fede Ramiro, Vecina, Imbroda, Arlauckas, Sampson…, algo simplemente, maravilloso…
Unicaja ha marcado mucho en estos años, pero cuando había dos clubes en Málaga el nivel de ambos era espectacular y muy entretenidos para toda España.
Desde que existe Basketconfidencial, mi vida es diferente. Pienso en escribir artículos continuamente. Contar historias (la mayoría), opiniones, secretos técnicos, actualidades, cabeceras, etcétera…
Gracias a Paco (yo creía que no nos leía nadie), he tenido que comentar más de un articulo con las personas del baloncesto. Gracias a Paco, he podido escribir (aunque sea copiado en otros medios) con total libertad. Con respeto, pero con total libertad. Cuando me da las lecturas de los artículos, me impacta el seguimiento que tenemos en la web.
Él me demostró que existe un mundo precioso en la escritura. Su libro ADN (el cual me regalo porque yo lo había comprado por internet pero no quería leerlo en formato .pdf) es una lección de la defensa a ultranza de la verdad, de la integridad de un periodista aunque el triunfo de la defensa de la justicia pudiera significar un mayor sacrificio para él…un héroe del medio.
Yo quiero mucho a los periodistas de baloncesto de As de los años ochenta-noventa porque en mi casa se compraba ese diario todos los días y yo me lo quedaba. Martín Tello, Enrique Ojeda, Carlos Jiménez, y un largo etcétera, fueron los cronistas de mi juventud. Creo que cuando las cosas no se hacían con “prisa”, el diario As daba más baloncesto y sigo pensando que es el diario que más respeta a este deporte. Ricardo González es un gran periodista de baloncesto actual.
Paco es un grande en la distancia. Fui muy pesado para que Paco creara unas camisetas de la web. Yo estaba muy orgulloso de estar en la web e insistía mucho en que deberíamos de tener la oportunidad de tener una prenda donde quedara impresa la web y estar muy orgullosos de ella. Esto lo consiguió Paco con su tesón e ilusión.
La oportunidad que me dio Paco de poder compartir artículos con gente como Mikel Cuadra (el poeta confidencial), Aito, Scariolo, Tello, Alejandro Delmás, Franco Pinotti, Martín Urbano, Javier Dale, y un extensísimo etcétera, es un placer inmenso porque yo me leo todos los artículos de la web y aprendo de todas las personas que participan.
Rosi Martín, su inseparable mujer, me ha atendido estos días con un aprecio muy grande a través del teléfono y me ha explicado lo sucedido con todos los detalles…
Paco, mi amigo cibernético esta malito. Ymalaga.com y Basketconfidencial están en modo “stand bye”. Espero que esta pausa no sea grande. Necesitamos su información, necesitamos su estilo, necesitamos su humanidad.
Pero ante todo necesito su VERDAD. A mí me anima el hecho de pensar que el baloncesto tiene gente BUENA dentro de su propio periodismo. Con tanta información de nuestro deporte poco veraz y sin contrastar, Paco se hace imprescindible. Estoy desanimado. Por una vez este artículo (de momento) sólo aparecerá en mi blog.
Paco, ponte bueno por favor. Todavía quiero conocerte en persona. La cibernética no es tan buena…A mi me decías siempre que no me preocupara, porque hay muchos días en la vida. Eso no lo sabemos…
Un fuerte abrazo y…vuelve. Por el bien del basket español.
“Todo lo que se hace por amor termina, siempre, más alla del bien y del mal” (F. Nietzsche). Asi hiciste Basketconfidencial. Que siga el mejor portal contigo, por favor!!!.
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